miércoles, 20 de junio de 2012

La salud y tus finanzas personales

Todavía lo recuerdo. Estaba jugando fútbol 7 y fui a pelear un balón por la banda derecha. El defensa logró despejar la pelota, pero yo me quedé en el sitio casi sin aire. "No podía ser", pensaba. El partido acababa de empezar y ya estaba cansado. Es cierto, no había estado haciendo ejercicio entre semana y mis hábitos alimenticios habían empeorado, pero esto... No era posible.

Me fui a hacer unos estudios y me detectaron niveles muy altos de colesterol. Y cuando digo altos, me refiero a casi el doble del rango superior del colesterol malo (LDL). Esa era la causa. La sangre no estaba llegando a todos los rincones de mi cuerpo con la velocidad debida. Tenía que cambiar de hábitos pronto.

Durante el primer año seguí una dieta muy rigurosa. Nada de grasas animales ni grasas saturadas. Empecé a navegar en la internet para documentarme acerca de las causas del colesterol y de posibles remedios.

Entre las medidas que adopté fue la de llevarme comida preparada en casa al trabajo. De esa forma, me aseguraría que lo que estaba comiendo fuera rico y saludable. Después de unos meses me di cuenta de algo extraordinario. Y no me refiero a la disminución de mi grasa corporal y niveles de colesterol. Me percaté que una parte de mi estaba engordando: ¡mi cartera!

Y es que, como desayunaba antes de salir de mi casa y me llevaba comida al trabajo, dejé de gastar en comidas en restaurantes. Entonces hice la cuenta: si pagaba $80 pesos diarios en desayunos y $150 pesos diarios en comidas, eso significaba $230 pesos diarios en comidas. Es decir, $4,600 pesos al mes. Si a eso le sumamos los $50 pesos diarios de salidas a la "tiendita" a medio día, son $1,000 pesos más al mes. En total, ¡$5,600 pesos mensuales en comidas y antojos! O bien, ¡$67,200 pesos anuales! Eso sin contar las clásicas salidas a comer por el cumpleaños del compañero de trabajo, las comidas que se alargaban, las cooperaciones para el pastel de tu secretaria, etcétera.

¿Qué hubiera pasado si ese dinero lo hubiera destinado al ahorro? Te imaginas, un ahorro mensual de $5,600 pesos te resultaría en un muy buen fondo al final del año. Aún más, si utilizaras una cuenta de ahorro o tuvieras un fondo de inversión, tu fondo sería mucho mayor.

Sé que las comidas sociales son inevitables y que no es nada "cool" llegar con tu hielera o tu lonchera al trabajo. Pero si te administras y decides una vez a la semana comer fuera, pero disciplinarte a llevarte tu comida el resto de los días, la recompensa será en dinero "contante y sonante".

No hay comentarios:

Publicar un comentario